MANOLO TUSINU 2010-2011

divendres, 28 d’agost de 2009

El final del verano

El verano del 2009 comenzó prácticamente para unos en las duras rampas de la Quebrantahuesos y otros, en las Tres Nacions. Era la culminación de un año extraño para muchos. Un año de plena crisis, de cambios, temores y cangelo por la fiebre porcina. Los cicloturistas, "ausentes" seguian dando pedales, sorteando un tráfico cada vez mas agresivo y rezando porque el mañana fuera un poquito mejor.
El verano llegaba puntual a su cita si bien las temperaturas subieron de forma gradual y sin sobresaltos. Los días alcanzan, a finales de junio, su máxima longitud y las verbenas, fiestas, playa y fiestas mayores nos acogen de nuevo entre olores a polvora, coca y chicharrón. El cuerpo se va relajando entrando en una estado de catarsis conjunta. Se sale por puro placer alcanzando el dulce climax del rodar suave y pausado. Se inicia el paréntesis veraniego. La gente que puede combinarse el horario intenta aprovechar las horas de sol para calentar huesos y musculos de cara al húmedo invierno. La hibernación forzada que se agudiza con el cambio de horario. Los inviernos en la costa son suaves pero a la vez húmedos y son en estos meses en los que el cuerpo intenta "resecar" la humedad interna a golpe de baños de sol. Protector solar, parar en las fuentes y un ritmo mas liviano son suficientes para sortear las horas de mas calor. A partir de las 6 la cosa afloja. Las cervecitas y claras hacen aflorar las barrigas y la verdad es que se está "mas fresco" encima de la bicicleta que no tirado en el sofá. Por lo menos el aire corre y si no vas "a full" la cosa es soportable.
Se apuran los día en busca de las merecidas vacaciones, unas semanas lejos del trabajo y de la bici, o no, pero cercano a familias y seres queridos. Otro paréntesis que nos hará retomar la bici con más ganas, si cabe. La bici, la bici, la "puta" bici... ¿qué tendrá que sin ella nos subimos por las paredes? ¿Serán las endorfinas? ¿Será el sudor? ¿Será que siempre al final hace sentirnos tan bien?
Pero, ¿calor? ¿Por qué colgar la bici en verano? Hombre, se va mas despacio y ya está pero, ¿aparcarla del todo? Si estas harto de bici es que algo has hecho mal. O sales demasiado o demasiado fuerte. Por tanto, has rodado por encima de tus posibilidades y el cuerpo manda parar. Si no, si sigues con alegría y fuerza es que vas bien. No sales a todas y de vez en cuando llegas el último, que un poco de humildad, tampoco viene mal.
Y claro, hay gente que no para, que mantiene un nivel aceptable durante mas tiempo porque entiende que estar al 100% todo el año es imposible y casi es preferible mantener un 80% pero salir mas meses. Esa es la opcción que por ahora interesa, no estar 3 semanas a tope y luego caer en picado sino estar 9 meses al 80% y disfrutar de las salidas al 100%

Y ya en las tardes se nota que anochece un poquito antes, que la gente vuelve de las vacaciones, que quieren retomar las salidas y si bien el verano no acaba sino a fianles de septiembre los horarios vuelven a la normalidad y ya no se tiene tantas horas para salir a entrenar y compartir una cerveza con los colegas así que salir en agosto por las tardes ha sido maravilloso, quitando la primera hora del Pesca en el pantano... ¿Calor? Ya me lo dirás en pleno invierno cuando no puedas salir entre semana por falta de luz, tiempo y frio. Añorarás, las bonitas salidas de verano... (Me ha quedao chufla-chufla, viejuno y nostálgico... lo se, lo se.)